Reina Valera (1909)
Santiago 4
1¿DE dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No son de vuestras concupiscencias, las cuales combaten en vuestros miembros? Share to feedTweet 2Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y guerreáis, y no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Share to feedTweet 3Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. Share to feedTweet 4Adúlteros y adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad con Dios? Cualquiera pues que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. Share to feedTweet 5¿Pensáis que la Escritura dice sin causa: El espíritu que mora en nosotros codicia para envidia? Share to feedTweet 6Mas él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes. Share to feedTweet 7Someteos pues á Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá. Share to feedTweet 8Allegaos á Dios, y él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones. Share to feedTweet 9Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza. Share to feedTweet 10Humillaos delante del Señor, y él os ensalzará. Share to feedTweet 11Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano, y juzga á su hermano, este tal murmura de la ley, y juzga á la ley; pero si tú juzgas á la ley, no eres guardador de la ley, sino juez. Share to feedTweet 12Uno es el dador de la ley, que puede salvar y perder: ¿quién eres tú que juzgas á otro? Share to feedTweet 13Ea ahora, los que decís: Hoy y mañana iremos á tal ciudad, y estaremos allá un año, y compraremos mercadería, y ganaremos: Share to feedTweet 14Y no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. Share to feedTweet 15En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quisiere, y si viviéremos, haremos esto ó aquello. Share to feedTweet 16Mas ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala. Share to feedTweet 17El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace. Share to feedTweet