Reina Valera (1909)
Santiago 3
1HERMANOS míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos mayor condenación. Share to feedTweet 2Porque todos ofendemos en muchas cosas. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, que también puede con freno gobernar todo el cuerpo. Share to feedTweet 3He aquí nosotros ponemos frenos en las bocas de los caballos para que nos obedezcan, y gobernamos todo su cuerpo. Share to feedTweet 4Mirad también las naves: aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde quisiere el que las gobierna. Share to feedTweet 5Así también, la lengua es un miembro pequeño, y se gloría de grandes cosas. He aquí, un pequeño fuego ¡cuán grande bosque enciende! Share to feedTweet 6Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Así la lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, é inflama la rueda de la creación, y es inflamada del infierno. Share to feedTweet 7Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres de la mar, se doma y es domada de la naturaleza humana: Share to feedTweet 8Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado; llena de veneno mortal. Share to feedTweet 9Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos á los hombres, los cuales son hechos á la semejanza de Dios. Share to feedTweet 10De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, no conviene que estas cosas sean así hechas. Share to feedTweet 11¿Echa alguna fuente por una misma abertura agua dulce y amarga? Share to feedTweet 12Hermanos míos, ¿puede la higuera producir aceitunas, ó la vid higos? Así ninguna fuente puede hacer agua salada y dulce. Share to feedTweet 13¿Quién es sabio y avisado entre vosotros? muestre por buena conversación sus obras en mansedumbre de sabiduría. Share to feedTweet 14Pero si tenéis envidia amarga y contención en vuestros corazones, no os gloriéis, ni seáis mentirosos contra la verdad: Share to feedTweet 15Que esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrena, animal, diabólica. Share to feedTweet 16Porque donde hay envidia y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Share to feedTweet 17Mas la sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura, después pacífica, modesta, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, no juzgadora, no fingida. Share to feedTweet 18Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen paz. Share to feedTweet