Reina Valera (1909)
Mateo 6
1MIRAD que no hagáis vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos: de otra manera no tendréis merced de vuestro Padre que está en los cielos. Share to feedTweet 2Cuando pues haces limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las plazas, para ser estimados de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su recompensa. Share to feedTweet 3Mas cuando tú haces limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha; Share to feedTweet 4Para que sea tu limosna en secreto: y tu Padre que ve en secreto, él te recompensará en público. Share to feedTweet 5Y cuando oras, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en las sinagogas, y en los cantones de las calles en pie, para ser vistos de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su pago. Share to feedTweet 6Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora á tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público. Share to feedTweet 7Y orando, no seáis prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parlería serán oídos. Share to feedTweet 8No os hagáis, pues, semejantes á ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. Share to feedTweet 9Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Share to feedTweet 10Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Share to feedTweet 11Danos hoy nuestro pan cotidiano. Share to feedTweet 12Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores. Share to feedTweet 13Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. Share to feedTweet 14Porque si perdonareis á los hombres sus ofensas, os perdonará también á vosotros vuestro Padre celestial. Share to feedTweet 15Mas si no perdonareis á los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. Share to feedTweet 16Y cuando ayunáis, no seáis como los hipócritas, austeros; porque ellos demudan sus rostros para parecer á los hombres que ayunan: de cierto os digo, que ya tienen su pago. Share to feedTweet 17Mas tú, cuando ayunas, unge tu cabeza y lava tu rostro; Share to feedTweet 18Para no parecer á los hombres que ayunas, sino á tu Padre que está en secreto: y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público. Share to feedTweet 19No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompe, y donde ladrones minan y hurtan; Share to feedTweet 20Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orín corrompe, y donde ladrones no minan ni hurtan: Share to feedTweet 21Porque donde estuviere vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón. Share to feedTweet 22La lámpara del cuerpo es el ojo: así que, si tu ojo fuere sincero, todo tu cuerpo será luminoso: Share to feedTweet 23Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo será tenebroso. Así que, si la lumbre que en ti hay son tinieblas, ¿cuántas serán las mismas tinieblas? Share to feedTweet 24Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón. Share to feedTweet 25Por tanto os digo: No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer, ó qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir: ¿no es la vida más que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Share to feedTweet 26Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas? Share to feedTweet 27Mas ¿quién de vosotros podrá, congojándose, añadir á su estatura un codo? Share to feedTweet 28Y por el vestido ¿por qué os congojáis? Reparad los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan; Share to feedTweet 29Mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria fué vestido así como uno de ellos. Share to feedTweet 30Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más á vosotros, hombres de poca fe? Share to feedTweet 31No os congojéis pues, diciendo: ¿Qué comeremos, ó qué beberemos, ó con qué nos cubriremos? Share to feedTweet 32Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas habéis menester. Share to feedTweet 33Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Share to feedTweet 34Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán. Share to feedTweet