Reina Valera (1909)
Salmos 84
1¡CUÁN amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos! Share to feedTweet 2Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios de Jehová: mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo. Share to feedTweet 3Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos en tus altares, oh Jehová de los ejércitos, rey mío, y Dios mío. Share to feedTweet 4Bienaventurados los que habitan en tu casa: perpetuamente te alabarán. (Selah.) Share to feedTweet 5Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; en cuyo corazón están tus caminos. Share to feedTweet 6Atravesando el valle de Baca pónenle por fuente, cuando la lluvia llena los estanques. Share to feedTweet 7Irán de fortaleza en fortaleza, verán á Dios en Sión. Share to feedTweet 8Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración: escucha, oh Dios de Jacob. (Selah.) Share to feedTweet 9Mira, oh Dios, escudo nuestro, y pon los ojos en el rostro de tu ungido. Share to feedTweet 10Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: escogería antes estar á la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad. Share to feedTweet 11Porque sol y escudo es Jehová Dios: gracia y gloria dará Jehová: no quitará el bien á los que en integridad andan. Share to feedTweet 12Jehová de los ejércitos, dichoso el hombre que en ti confía. Share to feedTweet