Reina Valera (1909)
Salmos 36
1LA iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos. Share to feedTweet 2Lisonjéase, por tanto, en sus propios ojos, hasta que su iniquidad sea hallada aborrecible. Share to feedTweet 3Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; no quiso entender para bien hacer. Share to feedTweet 4Iniquidad piensa sobre su cama; está en camino no bueno, el mal no aborrece. Share to feedTweet 5Jehová, hasta los cielos es tu misericordia; tu verdad hasta las nubes. Share to feedTweet 6Tu justicia como los montes de Dios, tus juicios abismo grande: oh Jehová, al hombre y al animal conservas. Share to feedTweet 7¡Cuán ilustre, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas. Share to feedTweet 8Embriagarse han de la grosura de tu casa; y tú los abrevarás del torrente de tus delicias. Share to feedTweet 9Porque contigo está el manantial de la vida: en tu luz veremos la luz. Share to feedTweet 10Extiende tu misericordia á los que te conocen, y tu justicia á los rectos de corazón. Share to feedTweet 11No venga contra mí pie de soberbia; y mano de impíos no me mueva. Share to feedTweet 12Allí cayeron los obradores de iniquidad; fueron rempujados, y no pudieron levantarse. Share to feedTweet