Reina Valera (1909)
Mateo 23
1ENTONCES habló Jesús á las gentes y á sus discípulos, Share to feedTweet 2Diciendo: Sobre la cátedra de Moisés se sentaron los escribas y los Fariseos: Share to feedTweet 3Así que, todo lo que os dijeren que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme á sus obras: porque dicen, y no hacen. Share to feedTweet 4Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; mas ni aun con su dedo las quieren mover. Share to feedTweet 5Antes, todas sus obras hacen para ser mirados de los hombres; porque ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; Share to feedTweet 6Y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas; Share to feedTweet 7Y las salutaciones en las plazas, y ser llamados de los hombres Rabbí, Rabbí. Share to feedTweet 8Mas vosotros, no queráis ser llamados Rabbí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo; y todos vosotros sois hermanos. Share to feedTweet 9Y vuestro padre no llaméis á nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el cual está en los cielos. Share to feedTweet 10Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. Share to feedTweet 11El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. Share to feedTweet 12Porque el que se ensalzare, será humillado; y el que se humillare, será ensalzado. Share to feedTweet 13Mas ¡ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; que ni vosotros entráis, ni á los que están entrando dejáis entrar. Share to feedTweet 14¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque coméis las casas de las viudas, y por pretexto hacéis larga oración: por esto llevaréis más grave juicio. Share to feedTweet 15¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque rodeáis la mar y la tierra por hacer un prosélito; y cuando fuere hecho, le hacéis hijo del infierno doble más que vosotros. Share to feedTweet 16¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Cualquiera que jurare por el templo es nada; mas cualquiera que jurare por el oro del templo, deudor es. Share to feedTweet 17¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, ó el templo que santifica al oro? Share to feedTweet 18Y: Cualquiera que jurare por el altar, es nada; mas cualquiera que jurare por el presente que está sobre él, deudor es. Share to feedTweet 19¡Necios y ciegos! porque, ¿cuál es mayor, el presente, ó el altar que santifica al presente? Share to feedTweet 20Pues el que jurare por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él; Share to feedTweet 21Y el que jurare por el templo, jura por él, y por Aquél que habita en él; Share to feedTweet 22Y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por Aquél que está sentado sobre él. Share to feedTweet 23¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejasteis lo que es lo más grave de la ley, es á saber, el juicio y la misericordia y la fe: esto era menester hacer, y no dejar lo otro. Share to feedTweet 24¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, mas tragáis el camello! Share to feedTweet 25¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo que está de fuera del vaso y del plato; mas de dentro están llenos de robo y de injusticia. Share to feedTweet 26¡Fariseo ciego, limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera se haga limpio! Share to feedTweet 27¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque sois semejantes á sepulcros blanqueados, que de fuera, á la verdad, se muestran hermosos, mas de dentro están llenos de huesos de muertos y de toda suciedad. Share to feedTweet 28Así también vosotros de fuera, á la verdad, os mostráis justos á los hombres; mas de dentro, llenos estáis de hipocresía é iniquidad. Share to feedTweet 29¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos, Share to feedTweet 30Y decís: Si fuéramos en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus compañeros en la sangre de los profetas. Share to feedTweet 31Así que, testimonio dais á vosotros mismos, que sois hijos de aquellos que mataron á los profetas. Share to feedTweet 32¡Vosotros también henchid la medida de vuestros padres! Share to feedTweet 33¡Serpientes, generación de víboras! ¿cómo evitaréis el juicio del infierno? Share to feedTweet 34Por tanto, he aquí, yo envío á vosotros profetas, y sabios, y escribas: y de ellos, á unos mataréis y crucificaréis, y á otros de ellos azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad: Share to feedTweet 35Para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo, hasta la sangre de Zacarías, hijo de Barachîas, al cual matasteis entre el templo y el altar. Share to feedTweet 36De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación. Share to feedTweet 37¡Jerusalem, Jerusalem, que matas á los profetas, y apedreas á los que son enviados á ti! ¡cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste! Share to feedTweet 38He aquí vuestra casa os es dejada desierta. Share to feedTweet 39Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor. Share to feedTweet