Reina Valera (1909)
Marcos 7
1Y SE juntaron á él los Fariseos, y algunos de los escribas, que habían venido de Jerusalem; Share to feedTweet 2Los cuales, viendo á algunos de sus discípulos comer pan con manos comunes, es á saber, no lavadas, los condenaban. Share to feedTweet 3(Porque los Fariseos y todos los Judíos, teniendo la tradición de los ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen. Share to feedTweet 4Y volviendo de la plaza, si no se lavaren, no comen. Y otras muchas cosas hay, que tomaron para guardar, como las lavaduras de los vasos de beber, y de los jarros, y de los vasos de metal, y de los lechos.) Share to feedTweet 5Y le preguntaron los Fariseos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme á la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos comunes? Share to feedTweet 6Y respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo con los labios me honra, mas su corazón lejos está de mí. Share to feedTweet 7Y en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Share to feedTweet 8Porque dejando el mandamiento de Dios, tenéis la tradición de los hombres; las lavaduras de los jarros y de los vasos de beber: y hacéis otras muchas cosas semejantes. Share to feedTweet 9Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición. Share to feedTweet 10Porque Moisés dijo: Honra á tu padre y á tu madre, y: El que maldijere al padre ó á la madre, morirá de muerte. Share to feedTweet 11Y vosotros decís: Basta si dijere un hombre al padre ó la madre: Es Corbán (quiere decir, don mío á Dios) todo aquello con que pudiera valerte; Share to feedTweet 12Y no le dejáis hacer más por su padre ó por su madre, Share to feedTweet 13Invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que disteis: y muchas cosas hacéis semejantes á éstas. Share to feedTweet 14Y llamando á toda la multitud, les dijo: Oidme todos, y entended: Share to feedTweet 15Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar: mas lo que sale de él, aquello es lo que contamina al hombre. Share to feedTweet 16Si alguno tiene oídos para oir, oiga. Share to feedTweet 17Y apartado de la multitud, habiendo entrado en casa, le preguntaron sus discípulos sobre la parábola. Share to feedTweet 18Y díjoles: ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar; Share to feedTweet 19Porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale á la secreta? Esto decía, haciendo limpias todas las viandas. Share to feedTweet 20Mas decía, que lo que del hombre sale, aquello contamina al hombre. Share to feedTweet 21Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, Share to feedTweet 22Los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, las desvergüenzas, el ojo maligno, las injurias, la soberbia, la insensatez. Share to feedTweet 23Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre. Share to feedTweet 24Y levantándose de allí, se fué á los términos de Tiro y de Sidón; y entrando en casa, quiso que nadie lo supiese; mas no pudo esconderse. Share to feedTweet 25Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se echó á sus pies. Share to feedTweet 26Y la mujer era Griega, Sirofenisa de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio. Share to feedTweet 27Mas Jesús le dijo: Deja primero hartarse los hijos, porque no es bien tomar el pan de los hijos y echarlo á los perrillos. Share to feedTweet 28Y respondió ella, y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. Share to feedTweet 29Entonces le dice: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija. Share to feedTweet 30Y como fué á su casa, halló que el demonio había salido, y á la hija echada sobre la cama. Share to feedTweet 31Y volviendo á salir de los términos de Tiro, vino por Sidón á la mar de Galilea, por mitad de los términos de Decápolis. Share to feedTweet 32Y le traen un sordo y tartamudo, y le ruegan que le ponga la mano encima. Share to feedTweet 33Y tomándole aparte de la gente, metió sus dedos en las orejas de él, y escupiendo, tocó su lengua; Share to feedTweet 34Y mirando al cielo, gimió, y le dijo: Ephphatha: que es decir: Sé abierto. Share to feedTweet 35Y luego fueron abiertos sus oídos, y fué desatada la ligadura de su lengua, y hablaba bien. Share to feedTweet 36Y les mandó que no lo dijesen á nadie; pero cuanto más les mandaba, tanto más y más lo divulgaban. Share to feedTweet 37Y en gran manera se maravillaban, diciendo: Bien lo ha hecho todo: hace á los sordos oir, y á los mudos hablar. Share to feedTweet