Reina Valera (1909)
Marcos 10
1Y PARTIÉNDOSE de allí, vino á los términos de Judea y tras el Jordán: y volvió el pueblo á juntarse á él; y de nuevo les enseñaba como solía. Share to feedTweet 2Y llegándose los Fariseos, le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar á su mujer. Share to feedTweet 3Mas él respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés? Share to feedTweet 4Y ellos dijeron: Moisés permitió escribir carta de divorcio, y repudiar. Share to feedTweet 5Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento; Share to feedTweet 6Pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios. Share to feedTweet 7Por esto dejará el hombre á su padre y á su madre, y se juntará á su mujer. Share to feedTweet 8Y los que eran dos, serán hechos una carne: así que no son más dos, sino una carne. Share to feedTweet 9Pues lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre. Share to feedTweet 10Y en casa volvieron los discípulos á preguntarle de lo mismo. Share to feedTweet 11Y les dice: Cualquiera que repudiare á su mujer, y se casare con otra, comete adulterio contra ella: Share to feedTweet 12Y si la mujer repudiare á su marido y se casare con otro, comete adulterio. Share to feedTweet 13Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reñían á los que los presentaban. Share to feedTweet 14Y viéndolo Jesús, se enojó, y les dijo: Dejad los niños venir, y no se lo estorbéis; porque de los tales es el reino de Dios. Share to feedTweet 15De cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Share to feedTweet 16Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía. Share to feedTweet 17Y saliendo él para ir su camino, vino uno corriendo, é hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna? Share to feedTweet 18Y Jesús le dijo: ¿Por qué me dices bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. Share to feedTweet 19Los mandamientos sabes: No adulteres: No mates: No hurtes: No digas falso testimonio: No defraudes: Honra á tu padre y á tu madre. Share to feedTweet 20El entonces respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto he guardado desde mi mocedad. Share to feedTweet 21Entonces Jesús mirándole, amóle, y díjole: Una cosa te falta: ve, vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. Share to feedTweet 22Mas él, entristecido por esta palabra, se fué triste, porque tenía muchas posesiones. Share to feedTweet 23Entonces Jesús, mirando alrededor, dice á sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Share to feedTweet 24Y los discípulos se espantaron de sus palabras; mas Jesús respondiendo, les volvió á decir: ¡Hijos, cuán difícil es entrar en el reino de Dios, los que confían en las riquezas! Share to feedTweet 25Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que el rico entrar en el reino de Dios. Share to feedTweet 26Y ellos se espantaban más, diciendo dentro de sí: ¿Y quién podrá salvarse? Share to feedTweet 27Entonces Jesús mirándolos, dice: Para los hombres es imposible; mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios. Share to feedTweet 28Entonces Pedro comenzó á decirle: He aquí, nosotros hemos dejado todas las cosas, y te hemos seguido. Share to feedTweet 29Y respondiendo Jesús, dijo: De cierto os digo, que no hay ninguno que haya dejado casa, ó hermanos, ó hermanas, ó padre, ó madre, ó mujer, ó hijos, ó heredades, por causa de mí y del evangelio, Share to feedTweet 30Que no reciba cien tantos ahora en este tiempo, casas, y hermanos, y hermanas, y madres, é hijos, y heredades, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna. Share to feedTweet 31Empero muchos primeros serán postreros, y postreros primeros. Share to feedTweet 32Y estaban en el camino subiendo á Jerusalem; y Jesús iba delante de ellos, y se espantaban, y le seguían con miedo: entonces volviendo á tomar á los doce aparte, les comenzó á decir las cosas que le habían de acontecer: Share to feedTweet 33He aquí subimos á Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado á los príncipes de los sacerdotes, y á los escribas, y le condenarán á muerte, y le entregarán á los Gentiles: Share to feedTweet 34Y le escarnecerán, y le azotarán, y escupirán en él, y le matarán; mas al tercer día resucitará. Share to feedTweet 35Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se llegaron á él, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos. Share to feedTweet 36Y él les dijo: ¿Qué queréis que os haga? Share to feedTweet 37Y ellos le dijeron: Danos que en tu gloria nos sentemos el uno á tu diestra, y el otro á tu siniestra. Share to feedTweet 38Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, ó ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado? Share to feedTweet 39Y ellos dijeron: Podemos. Y Jesús les dijo: A la verdad, del vaso que yo bebo, beberéis; y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis bautizados. Share to feedTweet 40Mas que os sentéis á mi diestra y á mi siniestra, no es mío darlo, sino á quienes está aparejado. Share to feedTweet 41Y como lo oyeron los diez, comenzaron á enojarse de Jacobo y de Juan. Share to feedTweet 42Mas Jesús, llamándolos, les dice: Sabéis que los que se ven ser príncipes entre las gentes, se enseñorean de ellas, y los que entre ellas son grandes, tienen sobre ellas potestad. Share to feedTweet 43Mas no será así entre vosotros: antes cualquiera que quisiere hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor; Share to feedTweet 44Y cualquiera de vosotros que quisiere hacerse el primero, será siervo de todos. Share to feedTweet 45Porque el Hijo del hombre tampoco vino para ser servido, mas para servir, y dar su vida en rescate por muchos. Share to feedTweet 46Entonces vienen á Jericó: y saliendo él de Jericó y sus discípulos y una gran compañía, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Share to feedTweet 47Y oyendo que era Jesús el Nazareno, comenzó á dar voces y decir: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí. Share to feedTweet 48Y muchos le reñían, que callase: mas él daba mayores voces: Hijo de David, ten misericordia de mí. Share to feedTweet 49Entonces Jesús parándose, mandó llamarle: y llaman al ciego, diciéndole: Ten confianza: levántate, te llama. Share to feedTweet 50El entonces, echando su capa, se levantó, y vino á Jesús. Share to feedTweet 51Y respondiendo Jesús, le dice: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dice: Maestro, que cobre la vista. Share to feedTweet 52Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha salvado. Y luego cobró la vista, y seguía á Jesús en el camino. Share to feedTweet