Reina Valera (1909)
Job 39
1¿CAZARÁS tú la presa para el león? ¿y saciarás el hambre de los leoncillos, Share to feedTweet 2Cuando están echados en las cuevas, ó se están en sus guaridas para acechar? Share to feedTweet 3¿Quién preparó al cuervo su alimento, cuando sus pollos claman á Dios, bullendo de un lado á otro por carecer de comida? Share to feedTweet 4¿Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses? ¿ó miraste tú las ciervas cuando están pariendo? Share to feedTweet 5¿Contaste tú los meses de su preñez, y sabes el tiempo cuando han de parir? Share to feedTweet 6Encórvanse, hacen salir sus hijos, pasan sus dolores. Share to feedTweet 7Sus hijos están sanos, crecen con el pasto: salen y no vuelven á ellas. Share to feedTweet 8¿Quién echó libre al asno montés, y quién soltó sus ataduras? Share to feedTweet 9Al cual yo puse casa en la soledad, y sus moradas en lugares estériles. Share to feedTweet 10Búrlase de la multitud de la ciudad: no oye las voces del arriero. Share to feedTweet 11Lo oculto de los montes es su pasto, y anda buscando todo lo que está verde. Share to feedTweet 12¿Querrá el unicornio servirte á ti, ni quedar á tu pesebre? Share to feedTweet 13¿Atarás tú al unicornio con su coyunda para el surco? ¿labrará los valles en pos de ti? Share to feedTweet 14¿Confiarás tú en él, por ser grande su fortaleza, y le fiarás tu labor? Share to feedTweet 15¿Fiarás de él que te tornará tu simiente, y que la allegará en tu era? Share to feedTweet 16¿Diste tú hermosas alas al pavo real, ó alas y plumas al avestruz? Share to feedTweet 17El cual desampara en la tierra sus huevos, y sobre el polvo los calienta, Share to feedTweet 18Y olvídase de que los pisará el pie, y que los quebrará bestia del campo. Share to feedTweet 19Endurécese para con sus hijos, como si no fuesen suyos, no temiendo que su trabajo haya sido en vano: Share to feedTweet 20Porque le privó Dios de sabiduría, y no le dió inteligencia. Share to feedTweet 21Luego que se levanta en alto, búrlase del caballo y de su jinete. Share to feedTweet 22¿Diste tú al caballo la fortaleza? ¿vestiste tú su cerviz de relincho? Share to feedTweet 23¿Le intimidarás tú como á alguna langosta? El resoplido de su nariz es formidable: Share to feedTweet 24Escarba la tierra, alégrase en su fuerza, sale al encuentro de las armas: Share to feedTweet 25Hace burla del espanto, y no teme, ni vuelve el rostro delante de la espada. Share to feedTweet 26Contra él suena la aljaba, el hierro de la lanza y de la pica: Share to feedTweet 27Y él con ímpetu y furor escarba la tierra, sin importarle el sonido de la bocina; Share to feedTweet 28Antes como que dice entre los clarines: ¡Ea!, y desde lejos huele la batalla, el grito de los capitanes, y la vocería. Share to feedTweet 29¿Vuela el gavilán por tu industria, y extiende hacia el mediodía sus alas? Share to feedTweet 30¿Se remonta el águila por tu mandamiento, y pone en alto su nido? Ella habita y está en la piedra, en la cumbre del peñasco y de la roca. Desde allí acecha la comida: sus ojos observan de muy lejos. Sus pollos chupan la sangre: y donde hubiere cadáveres, allí está. A más de eso respondió Jehová á Job, y dijo: ¿Es sabiduría contender con el Omnipotente? El que disputa con Dios, responda á esto. Y respondió Job á Jehová, y dijo: He aquí que yo soy vil, ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca. Una vez hablé, y no responderé: aun dos veces, mas no tornaré á hablar. Share to feedTweet