Reina Valera (1909)
Job 14
1EL HOMBRE nacido de mujer, corto de días, y harto de sinsabores: Share to feedTweet 2Que sale como una flor y es cortado; y huye como la sombra, y no permanece. Share to feedTweet 3¿Y sobre éste abres tus ojos, y me traes á juicio contigo? Share to feedTweet 4¿Quién hará limpio de inmundo? Nadie. Share to feedTweet 5Ciertamente sus días están determinados, y el número de sus meses está cerca de ti: tú le pusiste términos, de los cuales no pasará. Share to feedTweet 6Si tú lo dejares, él dejará de ser: entre tanto deseará, como el jornalero, su día. Share to feedTweet 7Porque si el árbol fuere cortado, aun queda de él esperanza; retoñecerá aún, y sus renuevos no faltarán. Share to feedTweet 8Si se envejeciere en la tierra su raíz, y su tronco fuere muerto en el polvo, Share to feedTweet 9Al percibir el agua reverdecerá, y hará copa como planta. Share to feedTweet 10Mas el hombre morirá, y será cortado; y perecerá el hombre, ¿y dónde estará él? Share to feedTweet 11Las aguas de la mar se fueron, y agotóse el río, secóse. Share to feedTweet 12Así el hombre yace, y no se tornará á levantar: hasta que no haya cielo no despertarán, ni se levantarán de su sueño. Share to feedTweet 13¡Oh quién me diera que me escondieses en el sepulcro, que me encubrieras hasta apaciguarse tu ira, que me pusieses plazo, y de mí te acordaras! Share to feedTweet 14Si el hombre muriere, ¿volverá á vivir? Todos los días de mi edad esperaré, hasta que venga mi mutación. Share to feedTweet 15Aficionado á la obra de tus manos, llamarás, y yo te responderé. Share to feedTweet 16Pues ahora me cuentas los pasos, y no das tregua á mi pecado. Share to feedTweet 17Tienes sellada en saco mi prevaricación, y coacervas mi iniquidad. Share to feedTweet 18Y ciertamente el monte que cae se deshace, y las peñas son traspasadas de su lugar; Share to feedTweet 19Las piedras son desgastadas con el agua impetuosa, que se lleva el polvo de la tierra: de tal manera haces tú perecer la esperanza del hombre. Share to feedTweet 20Para siempre serás más fuerte que él, y él se va; demudarás su rostro, y enviaráslo. Share to feedTweet 21Sus hijos serán honrados, y él no lo sabrá; ó serán humillados, y no entenderá de ellos. Share to feedTweet 22Mas su carne sobre él se dolerá, y entristecerse ha en él su alma. Share to feedTweet