Reina Valera (1909)
2 Corintios 11
1OJALÁ toleraseis un poco mi locura; empero toleradme. Share to feedTweet 2Pues que os celo con celo de Dios; porque os he desposado á un marido, para presentaros como una virgen pura á Cristo. Share to feedTweet 3Mas temo que como la serpiente engañó á Eva con su astucia, sean corrompidos así vuestros sentidos en alguna manera, de la simplicidad que es en Cristo. Share to feedTweet 4Porque si el que viene, predicare otro Jesús que el que hemos predicado, ó recibiereis otro espíritu del que habéis recibido, ú otro evangelio del que habéis aceptado, lo sufrierais bien. Share to feedTweet 5Cierto pienso que en nada he sido inferior á aquellos grandes apóstoles. Share to feedTweet 6Porque aunque soy basto en la palabra, empero no en la ciencia: mas en todo somos ya del todo manifiestos á vosotros. Share to feedTweet 7¿Pequé yo humillándome á mí mismo, para que vosotros fueseis ensalzados, porque os he predicado el evangelio de Dios de balde? Share to feedTweet 8He despojado las otras iglesias, recibiendo salario para ministraros á vosotros. Share to feedTweet 9Y estando con vosotros y teniendo necesidad, á ninguno fuí carga; porque lo que me faltaba, suplieron los hermanos que vinieron de Macedonia: y en todo me guardé de seros gravoso, y me guardaré. Share to feedTweet 10Es la verdad de Cristo en mí, que esta gloria no me será cerrada en las partes de Acaya. Share to feedTweet 11¿Por qué? ¿porque no os amo? Dios lo sabe. Share to feedTweet 12Mas lo que hago, haré aún, para cortar la ocasión de aquellos que la desean, á fin de que en aquello que se glorían, sean hallados semejantes á nosotros. Share to feedTweet 13Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, transfigurándose en apóstoles de Cristo. Share to feedTweet 14Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se transfigura en ángel de luz. Share to feedTweet 15Así que, no es mucho si también sus ministros se transfiguran como ministros de justicia; cuyo fin será conforme á sus obras. Share to feedTweet 16Otra vez digo: Que nadie me estime ser loco; de otra manera, recibidme como á loco, para que aun me gloríe yo un poquito. Share to feedTweet 17Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como en locura, con esta confianza de gloria. Share to feedTweet 18Pues que muchos se glorían según la carne, también yo me gloriaré. Share to feedTweet 19Porque de buena gana toleráis los necios, siendo vosotros sabios: Share to feedTweet 20Porque toleráis si alguno os pone en servidumbre, si alguno os devora, si alguno toma, si alguno se ensalza, si alguno os hiere en la cara. Share to feedTweet 21Dígolo cuanto á la afrenta, como si nosotros hubiésemos sido flacos. Empero en lo que otro tuviere osadía (hablo con locura), también yo tengo osadía. Share to feedTweet 22¿Son Hebreos? yo también. ¿Son Israelitas? yo también. ¿Son simiente de Abraham? también yo. Share to feedTweet 23¿Son ministros de Cristo? (como poco sabio hablo) yo más: en trabajos más abundante; en azotes sin medida; en cárceles más; en muertes, muchas veces. Share to feedTweet 24De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Share to feedTweet 25Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado en lo profundo de la mar; Share to feedTweet 26En caminos muchas veces, peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los Gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en la mar, peligros entre falsos hermanos; Share to feedTweet 27En trabajo y fatiga, en muchas vigilias, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; Share to feedTweet 28Sin otras cosas además, lo que sobre mí se agolpa cada día, la solicitud de todas las iglesias. Share to feedTweet 29¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿Quién se escandaliza, y yo no me quemo? Share to feedTweet 30Si es menester gloriarse, me gloriaré yo de lo que es de mi flaqueza. Share to feedTweet 31El Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, que es bendito por siglos, sabe que no miento. Share to feedTweet 32En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los Damascenos para prenderme; Share to feedTweet 33Y fuí descolgado del muro en un serón por una ventana, y escapé de sus manos. Share to feedTweet